El Centro de Santiago celebra sus ejercicios espirituales en Oseira
20 de mayo de 2026
El Centro de Santiago de Compostela de la Asociación Católica de Propagandistas celebró entre el 30 de abril y el 3 de mayo sus ejercicios espirituales anuales, una cita de especial relevancia en la vida interna de la asociación que reunió a 16 participantes.
El retiro tuvo lugar en el Monasterio de Santa María la Real de Oseira, un entorno propicio para la oración y el recogimiento. Las jornadas estuvieron marcadas por un ritmo de silencio y contemplación, estructurado en torno a la liturgia monástica. Cada día comenzaba con el rezo de Laudes junto a la comunidad de monjes, facilitando a los ejercitantes una inmersión en la tradición espiritual de la Iglesia y una disposición interior adecuada para las meditaciones.
Los ejercicios fueron dirigidos por el Hermano Carlos María Ruiz Saiz, sacerdote de la diócesis de Getafe y ermitaño diocesano en la parroquia de Santa María de Alba (Pontevedra). A través de una metodología de inspiración ignaciana y centrada en pasajes del Evangelio de Juan, el predicador propuso a los participantes profundizar en lo que definió como un “silencio relacional”: un espacio interior orientado al encuentro con Dios.
Durante las meditaciones, se abordaron cuestiones como el sentido del silencio en la vida cristiana o la experiencia del tedio, el aburrimiento o la acedia, descrita como el “demonio de la costumbre”. En este contexto, el Hermano Carlos invitó a interpretar estas realidades como una llamada a redescubrir la “nostalgia de la vida buena”, entendida como apertura a la acción del Espíritu Santo y camino hacia la santidad.
Asimismo, subrayó que el silencio no constituye un fin en sí mismo, sino una disposición necesaria para acoger la Palabra de Dios y crecer en disponibilidad hacia el prójimo. Esta perspectiva ayudó a los participantes a replantear la vivencia de la soledad, transformándola en un ámbito de presencia y comunión.
Los asistentes valoraron de forma muy positiva la experiencia, destacando el impacto espiritual de estos días y su contribución a reforzar el sentido de misión. En la estela de San Carlos de Foucauld, los miembros del Centro de Santiago regresan a su actividad pública con la convicción de que la oración y el silencio son fundamentos esenciales para una vida cristiana coherente y comprometida.

