Durante tres días de silencio y oración en el Convento de los Carmelitas Descalzos de Toledo, el Enrique Martín Baena guio a los participantes por el itinerario clásico de los Ejercicios de Ignacio de Loyola, invitándolos a buscar y hallar la voluntad de Dios, sanar las heridas del corazón y redescubrir la alegría que brota del encuentro con el Resucitado.
26 de febrero de 2026