“¿Puede una máquina tener empatía?”: éxito de las jornadas sobre inteligencia artificial en Guadix
15 de diciembre de 2025
El pasado jueves 11 de diciembre se celebró en el Liceo Accitano de Guadix la conferencia “¿Puede una máquina tener empatía? La IA y los límites del acompañamiento humano”, organizada por el centro de Guadix de la Asociación Católica de Propagandistas, con la colaboración de Manos Unidas y la Diócesis de Guadix. El acto tuvo lugar a las 19:00 horas y reunió a numerosos asistentes interesados en explorar las intersecciones entre inteligencia artificial, acompañamiento humano y bienestar social.
El viernes 12 de diciembre, tuvo lugar la misma jornada de formación para los sacerdotes de la diócesis de Guadix, en el Centro Diocesano de Espiritualidad y ha contado con la asistencia de la casi totalidad de los sacerdotes que hay en la diócesis y también con la presencia del obispo, D. Francisco Jesús Orozco.
Las jornadas comenzaron con una introducción a cargo de María del Carmen Fornieles Cáceres, secretaria del Centro de la ACdP de Guadix, quien mantuvo el hilo conductor de la ponencia, orientando la presentación hacia los objetivos de reflexión y diálogo que caracterizan las actividades del centro. La dimensión más social de la Inteligencia Artificial, cómo está influyendo ya en quienes la usan, sobre todo los más jóvenes, y cómo ha irrumpido en nuestras vidas y en las relaciones entre personas, son temas que pueden provocar cierto temor, pero que hay que abordar para saber afrontar los problemas que puedan surgir. Y que ya están surgiendo, como se pudo ver con ejemplos de la vida real.


Cada vez son más los que, ante las dificultades para relacionarse con su entorno, acuden a la IA para encontrar un interlocutor con el que “romper” la soledad. Incluso, hay jóvenes que interaccionan con ella para solucionar sus problemas psicológicos y se dejan llevar, con las consecuencias que esto puede tener. Los sesgos que hay detrás de los modelos de IA, la apariencia de saberlo todo Amaya Prado Piña, subrayó la importancia de preservar la centralidad del acompañamiento humano frente a las herramientas tecnológicas.
Durante su intervención, ofreció un marco conceptual claro sobre las diferencias entre respuestas automatizadas y comprensión humana, enfatizando que la empatía genuina —entendida como la capacidad de escuchar, comprender y acompañar al otro en su experiencia— sigue siendo exclusivamente humana. Tras la exposición, se abrió un espacio de diálogo con los asistentes, quienes plantearon preguntas y reflexiones que enriquecieron el debate sobre las aplicaciones éticas y sociales de la inteligencia artificial, así como sobre el rol de la comunidad en la construcción de entornos de acompañamiento y bienestar.
La inteligencia artificial ha entrado en nuestras vidas muy rápido y con fuerza, pero poco a poco, con jornadas de formación como estas, se va haciendo más comprensible y se adquieren habilidades para utilizar bien esta herramienta. Porque no deja de ser una herramienta que habrá que aprender a utilizar y gestionar

