Comienza en Covadonga el XIV Curso de Verano de la ACdP dedicado al Concilio de Nicea y las raíces cristianas de Europa
21 de julio de 2026
El Real Sitio de Covadonga acogió este lunes la inauguración del XIV Curso de Verano de la Asociación Católica de Propagandistas, una cita ya consolidada en el calendario formativo de la Asociación que, bajo el título «Raíces cristianas de Europa: una sola fe», reúne durante tres días a propagandistas, sacerdotes y participantes procedentes de distintos puntos de España.
El curso, que se celebra del 20 al 22 de julio, toma como punto de partida el 1.700 aniversario del Concilio de Nicea, acontecimiento decisivo para la formulación sistemática de los fundamentos de la fe cristiana y para la profesión de fe en Jesucristo como verdadero Dios y verdadero hombre. Su carácter ecuménico constituye también una oportunidad para profundizar en la unidad de los cristianos.
Durante la inauguración se puso de relieve la importancia del tema elegido para esta edición y la vigencia del Credo como patrimonio compartido por las distintas Iglesias cristianas. Los asistentes fueron invitados a redescubrir el contenido de la fe no como una fórmula abstracta, sino como una realidad llamada a iluminar la vida personal, social y cultural.

Tras el acto inaugural tuvo lugar la primera ponencia, titulada «Nicea, historia y fe. Una perspectiva histórica», a cargo de José María Carabante Muntada, profesor de Filosofía del Derecho de la Universidad Complutense de Madrid. El conferenciante fue presentado por Ignacio Alvargonzález Rodríguez, socio del Centro de Asturias de la ACdP.
Carabante ofreció una amplia panorámica del contexto histórico, político, cultural y religioso en el que se celebró el primer concilio ecuménico de la Iglesia, convocado en el año 325. El profesor explicó cómo la controversia arriana obligó a la Iglesia a precisar doctrinalmente su fe en Jesucristo y recordó que Nicea sigue siendo un acontecimiento fundamental para comprender el cristianismo.

Durante su intervención, subrayó la actualidad de aquel concilio al afirmar que «quien no conoce a Dios no puede conocer al hombre», una idea que relacionó con los desafíos culturales contemporáneos y con la necesidad de redescubrir el verdadero significado de la dignidad humana.
El conferenciante defendió asimismo que Nicea representa una de las grandes aportaciones del cristianismo a la historia de Occidente, al hacer posible una fecunda síntesis entre la fe y la razón. En este sentido, destacó que «la filosofía desemboca en la verdad de Cristo» y que el concilio puso de manifiesto la capacidad de la Iglesia para expresar intelectualmente el contenido de la revelación cristiana.

En la parte final de su exposición, Carabante insistió en la vigencia de la enseñanza nicena frente a las corrientes culturales actuales. «No se trata de repetir una fórmula vacía, sino de hacer viva nuestra fe, suscribiendo el tesoro que Dios ha confiado a su Iglesia», afirmó al referirse al Credo que todavía hoy profesan los cristianos. Además, recordó que el principal desafío planteado por el arrianismo continúa presente de distintas formas en nuestros días, por lo que resulta necesario seguir proclamando que «Jesús no fue solo un modelo moral, sino Dios», núcleo de la fe definida en el Concilio de Nicea.
Tras la ponencia se celebró un coloquio con los asistentes y, posteriormente, la Santa Misa y el rezo del Santo Rosario por el santuario. El curso ha continuado con las intervenciones de Juan José Llamedo González, Carlos García Andrade, Jesús Suárez González, Antonio María Domenech, Jesús Silva y César Izquierdo Urbina, que abordarán distintas dimensiones del Credo, la comunión de los santos, los santuarios marianos y la vigencia de la cristología de Nicea para nuestro tiempo.

