Los orígenes del panteón se remontan a mediados del siglo XIX, cuando José Herrera Ariosa —padre de don Ángel— inhumó allí a su propio padre, y mandó construir una capilla funeraria
Tercera edición del ciclo “Testigo Directo”, en el que expertos de referencia reflexionan en torno a diferentes retos sociales desde una visión humanista y centrada en los valores de la doctrina social de la Iglesia.