Estas IV Jornadas Católicos y Vida Pública se plantean como un itinerario en dos pasos, muy sencillos, pero también exigentes: primero, mirar el origen; después, discernir el rumbo.
La jornada coincidió con la Semana de los Fundadores y estuvo dedicada especialmente al Padre Ángel Ayala, con motivo de la apertura de su proceso de beatificación.