Madrid alza la voz por la vida: miles de personas convierten la capital en un clamor de esperanza
4 de junio de 2026
Familias, jóvenes, voluntarios y representantes de la sociedad civil participaron en la Marcha Sí a la Vida para reivindicar la dignidad de toda persona y reclamar un mayor apoyo a la maternidad, la discapacidad y los más vulnerables.
Madrid volvió a convertirse este domingo en el gran escaparate de la defensa de la vida en España. Miles de personas llegadas de distintos puntos del país recorrieron el centro de la capital convocadas por la Plataforma Sí a la Vida, una entidad que agrupa a más de 500 asociaciones comprometidas con la protección de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural, entre ellas la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP).
Desde primeras horas de la mañana, las calles próximas a Serrano y Ortega y Gasset comenzaron a llenarse de familias, jóvenes, mayores y voluntarios que acudieron para participar en una jornada marcada por un ambiente festivo y reivindicativo. A pesar de las altas temperaturas, los asistentes respondieron a la convocatoria con una presencia masiva, convirtiendo el color verde —símbolo de esperanza— en el protagonista de la jornada.
La marcha, cuyo recorrido fue finalmente reducido, avanzó entre cánticos, música y mensajes en favor de la vida. Al frente de la manifestación estuvieron diversas personalidades de la sociedad civil, entre ellas Alfonso Bullón de Mendoza, presidente de la Asociación Católica de Propagandistas, y Jaime Mayor Oreja, presidente de NEOS.
Durante el acto, Bullón de Mendoza subrayó la importancia de que la sociedad civil mantenga una presencia activa en el debate público y reclamó una mayor protección para quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad. En la misma línea, Mayor Oreja advirtió de la necesidad de seguir defendiendo la vida en un contexto social y político que considera cada vez más complejo.

La llegada a Castellana 1 dio paso a uno de los momentos más emotivos de la jornada. Decenas de voluntarios repartieron globos verdes entre los asistentes mientras se sucedían los testimonios de personas que compartieron experiencias marcadas por embarazos difíciles, diagnósticos prenatales adversos o situaciones personales de gran sufrimiento. Sus relatos pusieron rostro a una realidad que los organizadores consideran esencial visibilizar.
El manifiesto final reafirmó el compromiso de las entidades convocantes con la promoción de una auténtica cultura de la vida y reclamó más ayudas para las mujeres embarazadas, las familias, las personas con discapacidad y quienes atraviesan circunstancias especialmente delicadas. También pidió la derogación de las leyes que, a juicio de la plataforma, atentan contra la dignidad de la persona.
La jornada concluyó con actuaciones musicales, mensajes de esperanza y la tradicional suelta de globos verdes. Un gesto simbólico que volvió a llenar el cielo de Madrid con una idea compartida por los participantes: que toda vida merece ser acogida, protegida y celebrada.

