El Curso de Verano ‘Un proyecto de Bien Común para España’ cierra con un llamamiento a recuperar las instituciones
3 de julio de 2026
El curso de verano organizado por el centro de Madrid de la Asociación Católica de Propagandistas, ‘Un proyecto de bien común para España’, ha concluido este viernes con una jornada dedicada a reflexionar sobre la regeneración de las instituciones y la responsabilidad personal como punto de partida para reconstruir el bien común. La sesión reunió a expertos del ámbito de la Administración, la universidad, la defensa y la política internacional, que coincidieron en la necesidad de fortalecer las instituciones y promover una ciudadanía comprometida al servicio de la sociedad.
La mañana comenzó con la mesa redonda ‘España y la recuperación de las instituciones’, moderada por Emilio Esteban Hanza, coordinador de Derecho y Libertad, en la que participaron Ana de la Herrán, Carlos Pérez Fernández-Turégano y Consuelo Degale García de Angulo. Los ponentes reflexionaron sobre la importancia de recuperar la confianza de los ciudadanos en las instituciones mediante la independencia, la profesionalidad y el servicio al bien común. Asimismo, defendieron la meritocracia, la estabilidad institucional y la necesidad de afrontar desafíos como la polarización social o la desinformación, subrayando que toda acción pública debe orientarse “al interés de la sociedad en su conjunto y no al beneficio individual”.


La clausura del curso corrió a cargo del expresidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Julio Borges, presentado por Fernando Nistal, director ejecutivo de CEU-CEFAS. En su intervención, titulada ‘Propuestas para una recuperación del Bien Común’, Borges invitó a los asistentes a reflexionar sobre el verdadero origen del bien común, afirmando que “todo el mundo habla del bien común, pero ¿quién hace el bien común?”.
A lo largo de su conferencia defendió que el bien común no es una realidad ajena a las personas, sino una tarea que nace del compromiso individual. “El bien común no es algo que está fuera de mí; tiene que nacer de una persona”, aseguró. En este sentido, explicó que la libertad exige asumir la propia responsabilidad y ponerse al servicio de los demás: “Hazte cargo de ti, no te encierres en ti porque te deshumanizas. No lo dejes para después, es ahora. Así es como consigues realmente el bien común”.
Borges también recordó que el bienestar personal está íntimamente ligado al de toda la comunidad. “Mi éxito y mi bienestar no solo dependen de mí, sino de todos los demás”, afirmó, al tiempo que subrayó que cada persona posee una responsabilidad única que debe desarrollar en beneficio de los demás. Finalmente, reivindicó la primacía de la justicia como fundamento de la convivencia: “No es la voz de la mayoría. Hay algo que está por encima de la mayoría: la justicia”.

