Del vacío existencial a la búsqueda de Dios: el mensaje de las Jornadas de Zaragoza
11 de mayo de 2026
Las VIII Jornadas Católicos y Vida Pública de Zaragoza, organizadas por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) tuvieron lugar los pasados días 7 y 8 de mayo bajo el lema “El resurgir de la fe”. La convocatoria, a la que respondió una notable afluencia de público, supuso una llamada a redescubrir la dimensión pública del cristianismo y a reconocer los signos de un renovado interés espiritual en la sociedad actual.

El arzobispo de Zaragoza, Carlos Manuel Escribano Subías, respaldó esta visión señalando que existen “síntomas claros” de un despertar religioso, especialmente entre los jóvenes y adultos que se acercan de nuevo a la Iglesia. Como ejemplo, mencionó el incremento de confirmaciones de adultos en la diócesis y el creciente interés de muchos jóvenes por participar en celebraciones religiosas.

Por su parte, Carmen Fernández de la Cigoña, secretaria general de la ACdP, aseguró que el “resurgir de la fe” no es una pregunta, sino “una afirmación”, y apuntó que especialmente entre los jóvenes universitarios se percibe una mayor naturalidad para hablar de religión y espiritualidad. En su intervención defendió que los católicos están llamados a dar testimonio público de la esperanza cristiana en un mundo “sediento de respuestas”.

El secretario del Centro de la ACdP en Zaragoza, Juan Marcos Lizarbe, destacó la alta participación registrada y subrayó que “algo está pasando” en torno a la fe cristiana, visible —afirmó— en los numerosos testimonios públicos de conversión y búsqueda espiritual que emergen en la cultura contemporánea. También reivindicó la necesidad de vivir la fe desde el encuentro personal con Cristo y desde una presencia activa en la vida pública.

El innegable giro católico
El escritor, guionista y productor de televisión Diego Blanco Albarova protagonizó la primera conferencia del día con una reflexión sobre el actual “resurgir de la fe” entre los jóvenes. Presentado por Patxi Asín, defendió que existe un verdadero “giro católico” en España y Occidente, visible en el aumento de conversiones, bautismos de adultos y presencia pública del cristianismo, aunque advirtió de que este fenómeno también contiene elementos de moda y búsqueda emocional.


Blanco atribuyó este despertar espiritual a la crisis de sentido de las sociedades occidentales, agravada por la pandemia, la soledad, la incertidumbre social y el impacto de las redes sociales y la inteligencia artificial. Frente a ello, sostuvo que muchos jóvenes buscan en la fe una respuesta auténtica al vacío existencial y reclamó a la Iglesia acompañar este proceso con formación y comunidades capaces de acoger a los nuevos conversos.

Desde el convento y a pie de calle
La benedictina y evangelizadora en redes sociales Sor Marta y el empresario y cofrade Ignacio Girbau Campo protagonizaron la última conferencia del día en Zaragoza, introducidos por Ángel Samper y Ramón Fernández.

Sor Marta reflexionó sobre la misión evangelizadora en las redes sociales, tomando como referencia a María Magdalena como “primer testigo” de la Resurrección, e invitó a los cristianos a “contar las maravillas del Señor a todas las naciones” también en el ámbito digital.


Por su parte, Ignacio Girbau relató la recuperación de las procesiones de Semana Santa en San Sebastián tras casi 60 años de ausencia, una iniciativa que congregó a miles de personas y que, según explicó, ha supuesto “una semilla de esperanza” y un signo visible del renovado interés religioso entre los jóvenes.



El día se cerró con la Santa Misa celebrada en la capilla de la Casa de la Iglesia.


Amor en salida
El director y productor de cine Juan Manuel Cotelo abrió la segunda jornada con una reflexión sobre la presencia pública del cristiano y el testimonio de la fe en la vida cotidiana. Durante su conferencia, que contó con la presentación del secratrio del Centro de Zaragoza Juan Marcos Lizarbe, defendió que la evangelización nace de la relación personal con Dios y del amor concreto hacia los demás, más que de estrategias o debates ideológicos.


Cotelo animó a los asistentes a “salir a amar” en todos los ámbitos de la sociedad y sostuvo que el cristiano está llamado a mostrar la belleza del Evangelio mediante la misericordia, la escucha y el acompañamiento personal. También subrayó que la fe se transmite principalmente a través del testimonio y no de la confrontación.

Testimonios desde la razón y el corazón
La última ponencia, introducida por la directora de Jornadas de la ACdP María Fernanda de Paz, reunió los testimonios de Carla Restoy y José Ramón Vázquez, quienes reflexionaron sobre el actual resurgir de la fe entre los jóvenes y la búsqueda espiritual de una generación marcada por el desarraigo y la crisis de sentido.


Carla Restoy defendió que el actual acercamiento de muchos jóvenes al cristianismo responde más a un “resurgir de la búsqueda” que a un simple retorno religioso. Durante su intervención, señaló que una generación marcada por el desarraigo, la soledad y el vacío existencial está redescubriendo en la fe respuestas sobre la identidad, el sentido y la esperanza. Restoy subrayó además que los jóvenes buscan autenticidad y vínculos verdaderos frente a una cultura centrada en el individualismo, el bienestar y las apariencias.

José Ramón Vázquez impactó al numeroso público con su testimonio de conversión. En él, explicó cómo la pérdida de visión transformó profundamente su vida y su relación con Dios. Bajo la idea de que “el Señor me discapacitó para capacitarme”, relató cómo pasó de una existencia centrada en el éxito profesional y la autosuficiencia, y una etapa de profunda crisis con la pérdida de su pareja y su ceguera, a descubrir, a través de la fe, una nueva forma de mirar la realidad desde la humildad, la dependencia y la esperanza.

Las VIII Jornadas Católicos y Vida Pública de Zaragoza concluyeron dejando una idea compartida entre ponentes y asistentes: frente al vacío existencial y la incertidumbre cultural de nuestro tiempo, crece en muchos jóvenes una renovada búsqueda de sentido, verdad y esperanza. Un fenómeno que, según se puso de manifiesto en Zaragoza, está devolviendo al cristianismo una presencia cada vez más visible en la vida pública y cultural.

