El CEU reivindica la defensa de la vida desde la universidad y el compromiso social
8 de mayo de 2026
La Universidad CEU San Pablo acogió la XI edición de los Premios CEU por la Vida, una iniciativa impulsada por el Instituto CEU de Estudios de la Familia, en colaboración con la Asociación Católica de Propagandistas, con el objetivo de reconocer iniciativas y trayectorias comprometidas con la defensa de la vida y la dignidad de la persona.
En un momento social marcado por el debate sobre los límites éticos de la tecnología, la soledad creciente y el envejecimiento de la población, la Universidad CEU San Pablo volvió a situar la defensa de la vida en el centro del debate público. Lo hizo a través de la XI edición de los Premios CEU por la Vida, unos reconocimientos que, más allá de los galardones, buscan visibilizar iniciativas comprometidas con la dignidad humana en todas sus etapas.
La ceremonia, organizada por el Instituto CEU de Estudios de la Familia con la colaboración de la Asociación Católica de Propagandistas, reunió tanto a representantes del ámbito provida como a estudiantes universitarios que han desarrollado proyectos centrados en el cuidado de los más vulnerables. El mensaje que atravesó todo el acto fue claro: la defensa de la vida no puede limitarse al discurso político o ideológico, sino que exige creatividad, compromiso social y presencia en el ámbito cultural y académico.
Uno de los principales reconocimientos recayó en Alicia Latorre, presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida, junto a la Federación Europea One of Us. Ambas trayectorias fueron destacadas por su labor constante en la defensa de la familia y de la vida humana desde la concepción hasta el final natural. Durante su intervención, los premiados insistieron en la necesidad de responder con imaginación y firmeza a los desafíos éticos que atraviesa Europa.
Pero el protagonismo de la jornada recayó especialmente en los jóvenes. Estudiantes de Medicina, Ingeniería Biomédica, Farmacia, Comunicación o Derecho presentaron ensayos, relatos y piezas audiovisuales centradas en cuestiones como la soledad de los mayores, la enfermedad, la fragilidad o la deshumanización de determinadas leyes. Frente al tópico de una juventud indiferente, el CEU quiso reivindicar una generación preocupada por las consecuencias humanas de las decisiones políticas, científicas y culturales.
También emocionó el reconocimiento concedido a la familia de Fran, antiguo alumno del CEU con gran discapacidad, cuya historia fue llevada al formato documental por estudiantes de Comunicación. El trabajo reflejaba el día a día del cuidado familiar y el valor de quienes sostienen la vida en situaciones especialmente difíciles.
Durante el acto, la rectora Rosa Visiedo subrayó que defender la vida significa “sembrar esperanza” y recordar que cada persona posee un valor único e irrepetible. Una idea que resume el espíritu de unos premios con los que el CEU —obra de la ACdP— busca consolidar una propuesta cultural que sitúe nuevamente a la persona en el centro.
Foto CEU

