SORIANO DÍAZ, Antonio. Badajoz, 8.XII.1907 – Badajoz, 3.VIII.1985. Periodista, escritor, maestro nacional y secretario de la Junta Provincial de Protección de Menores.
Nació el 8 de Diciembre, día de la Inmaculada Concepción, patrona de la A.C.N.de P. en la que ingresó en 1953. Militante de Acción Católica desde su primera juventud, cuando se inició en el periodismo en El Correo Extremeño y en La Libertad, ambos diarios de tendencias católica y monárquica. A los 26 años ingresó en la plantilla de redactores fundadores del diario extremeño Hoy, de la Editorial Católica, en 1933, donde se jubiló como subdirector cuarenta años después, en 1972. Fue becado para asistir a los cursos restringidos de Periodismo de Santander, creados por don Ángel Herrera Oria y codirigidos por el Marqués de Lozoya. Era la llamada Escuela de Periodismo de El Debate donde se impartieron los primeros estudios reglados para los profesionales de la información. Fue corresponsal de la Agencia Efe, Reuter y Associated Press en Extremadura. Desempeñó la presidencia de la Asociación de la Prensa de Badajoz bastantes años. Le fueron concedidas las medallas al Mérito en el Trabajo y la de San Raimundo de Peñafort por su labor en Protección de Menores durante más de cuarenta años. Secretario de la Junta Diocesana de Prensa Católica nombrada por el Obispo de Badajoz. Casado y padre de familia numerosa con siete hijos (uno falleció con apenas un año).
Como escritor, destacó desde muy joven su pasión por la poesía y el teatro. El primer estreno fue en 1944 en el Teatro López de Ayala de Badajoz con la obra La única verdad, representada por la afamada compañía de Luís B. Arroyo. Desde ese momento perteneció a la Sociedad General de Autores de España. Le siguieron otras comedias dramáticas como Santa Carmen Mártir, con la compañía de Arturo Picazo y Vendaval, estrenadas en Extremadura y Andalucía. Su obra poética quedó dispersa en diversas publicaciones literarias, en la prensa, en juegos florales y justas poéticas, con alguna frecuencia en Elvas (Portugal). Destacan sonetos y poemas de profundo fervor cristológico y mariano publicados anualmente con motivo de la Semana Santa y en las Fiestas Poéticas de Primavera. También fue autor de alguna novela.
Su producción periodística fue ingente a lo largo de más de medio siglo, firmando también con el pseudónimo “López Zida”. Cultivó todos los géneros (información, editoriales, entrevistas, reportajes, artículos de fondo, columnas, reseñas, críticas culturales, etc.) al tiempo que se ocupaba de las labores de edición y cierre diario del periódico que con mucha frecuencia dirigió en funciones por ausencia del titular. Cabe destacar una serie de crónicas memorables en las que describió con depurado estilo literario y honda fe católica el trascendental viaje de la Virgen Peregrina desde Fátima a Badajoz, donde fue recibida por decenas de miles de personas en 1947 tras pasar por la frontera de Caya al iniciar la travesía de España, primer país de los 64 que visitó en su peregrinaje por un mundo en el que empezaba la Guerra Fría.
En la trayectoria personal y profesional de Antonio Soriano Díaz fue determinante su amistad con Francisco de Asís Sánchez Miranda, miembro de la A.C.N. de P., paisano, también de 1907, compañero en la redacción de El Correo Extremeño, correligionarios en Juventud Católica que ambos fundaron en Badajoz. Compartieron la defensa del Evangelio y el apostolado, así como críticas a la masonería y el comunismo en artículos en ese periódico y en actos públicos. A propuesta de Sánchez Miranda, Soriano ofreció el homenaje que recibió en Badajoz José María Valiente, fundador de Juventud Católica de España en 1927 que se asoció en 1931 con Acción Católica, organización de laicos impulsada por don Ángel Herrera. Poco después de aquel homenaje Soriano fue contratado como redactor del periódico Hoy, quince días antes de que el diario apareciera por primera vez, el 1 de Enero de 1933. Un nuevo eslabón de la gran cadena regional de medios de comunicación social, Editorial Católica, que don Ángel Herrera se empeñó en construir con las técnicas y profesionalidad más moderna estudiadas en Estados Unidos para transmitir el mensaje apostólico con mayor eficacia.
A Sánchez Miranda lo asesinaron en Madrid milicianos de izquierda en 1937 y lo sepultaron en lugar desconocido. A los 30 años segaron su brillante carrera de abogado, diputado a Cortes de la CEDA por Badajoz y secretario político del ministro de Agricultura en 1934, el dirigente democristiano Manuel Giménez Fernández. Sánchez Miranda figura en el expediente de canonización de un grupo de 140 mártires de la Guerra Civil abierto en 2020 por el Arzobispado de Madrid. En la retaguardia civil de la Guerra del 36–39 fueron asesinados tres periodistas vinculados al diario Hoy: Además de Sánchez Miranda, que participó en la fundación del periódico y fue el autor del editorial del primer número, también fue asesinado en Madrid Alfredo Gracia poco después de incorporarse a la redacción de El Debate. Y el periodista extremeño Antonio Béjar Martínez que a los 25 años los milicianos lo sacaron de su pensión en Badajoz para darle “el paseo” y acribillarlo en las murallas por trabajar en un periódico católico. Le acompañó en la misma trágica “saca” el director del coro del cabildo de la catedral, Jaime Valentín Cuadrillero. El rumor que corrió por Badajoz –“¡han asesinado a un periodista del Hoy y a un cura!”– estremeció a familiares y amigos de los hermanos Soriano, muy conocidos en Badajoz. Hasta que se aclaró el equívoco que tenía fundamento. El periodista del Hoy Antonio Soriano era hermano de un prestigioso presbítero de la ciudad, Eloy Soriano Díaz, profesor del Seminario Diocesano San Atón y del Instituto de Enseñanza Media. Escritor de temática religiosa, literatura y política estaba muy bien relacionado con ambientes intelectuales conservadores de Madrid (Gregorio Marañón, Alejandro Lerroux o Ramiro Ledesma). Eloy, diecisiete años mayor, hizo siempre de padre y maestro de Antonio, que tenía seis años cuando quedó huérfano.
La Editorial Católica se vio obligada a interrumpir la publicación de Hoy unos días antes de la sublevación del general Franco porque los periodistas, trabajadores de talleres y administrativos sufrían a diario hostigamiento y amenazas por parte de grupos izquierdistas. Recibieron la instrucción de no acudir al trabajo y esconderse. Los operarios de talleres se llevaron piezas fundamentales de las máquinas y así impidieron que los republicanos sacaran su periódico. Después de la toma de la ciudad por las tropas sublevadas contra el Gobierno de Frente Popular, se reanudó la publicación de Hoy y la Editorial Católica confió a Antonio Soriano la dirección profesional y técnica del periódico ya que el director estaba ausente. El jefe provincial del Movimiento nombró a un “director político”. En determinadas ocasiones delicadas en aquél estado de guerra Soriano tuvo que hacer valer los criterios e intereses de la Editorial Católica frente a pretensiones avasalladoras de jóvenes falangistas que se presentaban en la Redacción sin despojarse de sus armas. Paradójicamente Soriano ya era Vieja Guardia de Falange, como tantos católicos de los 300.000 miembros de las Juventudes de Acción Popular (JAP) que decepcionados por la derrota electoral de la CEDA liderada por José María Gil–Robles en las elecciones de 1936 y deslumbrados por el vibrante liderazgo de José Antonio Primo de Rivera se habían pasado en masa a Falange. El joven y circunstancial director en funciones de Hoy hizo compatible respaldar la sublevación contra el comunismo y el anticlericalismo del Gobierno de Frente Popular con la defensa de la Editorial Católica y no permitió que la fervorosa camaradería diera lugar a pervertir responsabilidades éticas y profesionales aprendidas en la Escuela de Periodismo de El Debate.
Manuel SORIANO NAVARRO

