SÁNCHEZ-CORTÉS DÁVILA, Juan. Don Benito (Badajoz), 1.VII.1906 – Madrid, 20.X.1982. Abogado del Estado, político y empresario. Presidente de SEAT.
Miembro de la Asociación Católica Nacional de Propagandistas, desde el 13 de marzo de 1944, como aspirante, y desde 1955 como socio activo (en la fiesta de san Pedro y san Pablo).
Licenciado en Derecho por la Universidad de Madrid entre 1922–1927. Gana la oposición al Cuerpo de Abogados del Estado en 1931. Prestó servicios en la Delegación de Hacienda de Barcelona y luego en Madrid, en distintos puestos. En 1942 fue designado jefe de la Asesoría Jurídica del trascendental Instituto Nacional de Industria.
Desempeñó otros cargos de relevancia, como: director general del Patrimonio, delegado del Gobierno en Tabacalera (1960-1961) y presidente del Instituto de Estudios Fiscales (1961), destacando su labor como subsecretario, de facto viceministro, de Hacienda (entre 1961-65) y procurador en Cortes. Un grave accidente de tráfico en Málaga que le mantuvo de baja largo tiempo le alejó del probable nombramiento como ministro de Hacienda.
Posteriormente, una vez recuperado, participó activamente en el ámbito empresarial y económico, especialmente en el sector del transporte y las relaciones comerciales de España con la Comunidad Económica Europea, como presidente de FEVE, presidente de la SEAT y de Industrias Textiles Extremeñas, SA (ITESA).
Sánchez-Cortés prestó constantemente ayuda para resolver los problemas de su ciudad natal, Don Benito, y su vecindario, y las obras de sus iglesias parroquiales y comunidades religiosas (asilo y orfanato de niñas), lo que le supuso ser reconocido como Hijo Predilecto de la Ciudad, recibiendo su medalla de oro. La localidad puso su nombre a una de sus céntricas plazas.
Fue distinguido por el Gobierno de la nación con diversas condecoraciones, como la Encomienda de la Orden del Mérito Civil y las Grandes Cruces de las Órdenes del Mérito Civil y Militar con distintivo blanco (1960), como expresión de sus méritos jurídicos-culturales, políticos, sociales y humanos tanto en las esferas local y provincial.
El reflejo de tantos dones recibidos se halla en su virtuosa personalidad, que se traduce en la constante búsqueda de la excelencia, en la caridad con el trabajador y el cuidado de la conciencia por el bien común. Como presidente de SEAT afirmaba: “Una empresa vale lo que valen sus hombres”. Innata era su magnanimidad y la aspiración a metas mayores: “La evolución del sector, que nos indica cuál ha de ser la siguiente, nos muestra también aquello que hemos debido hacer y no hemos hecho”, si bien sus funciones directivas no le impedían ejercer la caridad con el prójimo.
Se conservan diversos testimonios de implicación personal para favorecer el acceso al vehículo SEAT 600, tan demandado, a personas con necesidades económicas. Otro suceso, acaecido a raíz de una reparación de su automóvil personal por un desconocido cuando se hallaba en un arcén en la zona de la Vega del Pas con el vehículo totalmente inmóvil, pone de manifiesto la gratitud de Don Juan, al obsequiarle con la obtención inmediata, sin las ingentes esperas del momento, del citado modelo, indicándole con desparpajo que se presentase en el concesionario para retirar el de exposición, haciéndose cargo personalmente, en su calidad de Presidente, de la reposición.
La familia ocupó el centro de su vida. En una carta fechada el 16 de junio de 1973 rechazaba la invitación a un evento social en la noche de san Juan. Quería pasarla con los suyos. No obstante, ser hombre de familia no le impedía conjugar cercanía y fraternidad con sus compañeros. Así lo demuestra la intimidad que expresa con sus amigos de la Asociación ante la pérdida de su esposa en el año 1969.
De intensa vida espiritual y compromiso cristiano, ya en la facultad destacó por disputas con el catedrático de Derecho Natural, ateísta reconocido, en defensa de la fe, lo que no le impidió obtener la calificación de sobresaliente. Don Juan cuidaba con especial delicadeza las necesidades del alma. En su correspondencia, se advierte su afanoso deseo de participar en los Ejercicios Espirituales; ilustra ese celo, particularmente, en el año 1946, al solicitar encarecidamente dirigirse con el P. Monasterio, de quien decía “me ha acompañado intensamente en mi desgracia y gracias fundamentalmente a sus palabras mi ánimo ha sido fortalecido”.
Fue colaborador del diario El Debate, bajo la dirección de su amigo y compañero de profesión, D. Ángel Herrera Oria. Ostentó diversos cargos en la ACdP, entre los que se incluyen: Secretario del Centro de Madrid, miembro del Patronato del Colegio Mayor Universitario de San Pablo y del Consejo Rector del Centro de Estudios Universitarios, sobre el que relata en carta de 12 de noviembre de 1968 su predisposición, entrega y dedicación humilde “con el máximo cariño a la obra que realiza el CEU” para “poder corresponder a la confianza demostrada”. Fue director de la Sección de Estudios Profesionales del CEU, que preparaba a opositores a cuerpos como los de abogados del Estado, inspectores técnicos del Timbre, la Escuela Judicial, letrados del Consejo de Estado o jurídicos militares.
En su activa participación en la sociedad civil y política, aspiraba a potenciar el bien común y la conciencia social, cuya ausencia consideraba uno de los fenómenos negativos más característicos de España. Consciente de la importancia del proceso de comunitarizacion europea que eclosionaba, y sin dejar, por ello, de imponer la exigencia propia de su carácter, indicaba como Presidente de SEAT la necesidad de “plantear nuevos objetivos más ambiciosos para consolidar la industria en un contexto de integración europea”. Destaca su papel en la aprobación de la reforma del sistema tributario de 1964, como subsecretario de Hacienda, con la que se buscaba, ante todo, “adecuar la técnica fiscal a la realidad económica y social de la España de hoy, facilitando, por una parte, su ulterior transformación y progreso, y, por otra, una distribución más equitativa de la carga fiscal”.
Juan Sánchez-Cortés Miranda falleció el 20 de octubre de 1982 en Madrid, ciudad en la que reposan sus restos mortales.
OBRAS de ~: Análisis del sector del automóvil frente al Mercado Común. Juan Sánchez-Cortés y Dávila. Boletín de estudios económicos, ISSN 0006-6249, Vol. 25, Nº 80 (AGO), 1970; Las vinculaciones empresariales internacionales de España ante el acuerdo comercial con la C.E.E. Juan Sánchez-Cortés y Dávila. Economía industrial, ISSN 0422-2784, Nº 84, 1970.
BIBL.: Boletín de estudios económicos; José Antonio Gutiérrez Ortiz, “Biografías dombenitenses (entre los siglos XIX-XX)”, 1999; “Intervención del subsecretario de Hacienda, señor Sánchez Cortés Defensa de la ley tributaria, una obra legislativa de extraordinaria importancia”, ABC, 7 de junio de 1964.
FUENTES: Archivo General ACdP-CEU; Boletín Oficial del Estado; Archivo del Ayuntamiento de Don Benito; testimonio de un particular, vecino de Cantabria.
Alberto RODRÍGUEZ MORA

