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RICARDO PLÁ ESPÍ

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El Beato nació en Agullent el 12 de diciembre de 1898. Con diez años ingresó en el Colegio de San José de Valencia. Posteriormente, estudió en el seminario de la misma ciudad. Se doctoró en Filosofía, Teología y Derecho Canónico en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma. Fue ordenado sacerdote en 1922 y el arzobispo Reig y Casanova le nombró profesor del seminario de Valencia. Cuando monseñor Enrique Reig fue creado cardenal y nombrado arzobispo de Toledo, se llevó consigo a Ricardo Plá como secretario, cargo que desempeñó hasta la muerte del cardenal en 1927.

A partir de entonces, Plá Espí fue nombrado profesor y secretario de Estudios de la Facultad de Filosofía de la Universidad Pontificia de Toledo, capellán mozárabe de la Catedral Primada y consiliario del Centro de Toledo de la ACdP.

El 24 de julio de 1936, Ricardo Plá fue detenido junto a sus padres y su hermana Consuelo. Esta explicaría años más tarde cómo fueron colocados los cuatro ante el paredón de fusilamiento y cómo en ese momento, un joven vestido de miliciano interpuso su cuerpo al del sacerdote, al tiempo que gritaba “¿qué vais a hacer, bárbaros? Este cura es un santo. De los cuatro respondo yo”.

Con este gesto consiguió que se les pusiese en libertad, pero días después fueron de nuevo a por él. Antes de salir de su casa, Ricardo Plá se dirigió a su madre y le dijo: “madre, ¿usted no me ha criado para el cielo? Pues ésta es la hora. No merecía yo tanto. Dios me premia con largueza al concederme la palma del martirio”. Se lo llevaron al toledano paseo del Tránsito y allí lo fusilaro, dándole un tiro de gracia en la frente y otro en el costado. El 28 de octubre de 2007, Benedicto XVI lo elevó a los altares. Su festividad litúrgica es el 6 de noviembre.