La Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), que nació en 1909 de la mano de un benemérito jesuita, el padre Ángel Ayala, ha estado desde sus orígenes proyectada hacia el mundo, con una clara vocación por la mejora de la realidad social, y para proclamar y hacer presente en cada hombre el anuncio salvífico del Evangelio. Cofundador con el padre Ángel Ayala SJ fue el siervo de Dios Ángel Herrera Oria, quien dedicó su vida entera de seglar –no se ordenó sacerdote hasta los 53 años- al apostolado como formador de hombres y de instituciones.
La ACdP ha sido y quiere seguir siendo una asociación minoritaria donde jóvenes que sean auténticos huracanes espirituales, con una clara vocación a la vida pública, encuentren un lugar de formación y de trabajo en nuestros Círculos de Estudio. La formación permanente es una identidad esencial del propagandista, quien –con palabras de Ángel Herrera Oria- ha de aspirar a “más vida sobrenatural, más ansia de apostolado, más amor al sacrificio, más oración y más caridad. Una espiritualidad vivida con pleno sentido de amor y plena comunión con la Iglesia”.
A lo largo de 100 años, la ACdP ha intervenido en la promoción y dirección inicial de numerosas obras: la Juventud de Acción Católica; Acción Popular-Acción Nacional y la CEDA; los Estudiantes Católicos; los Sindicatos Agrarios Católicos; la Confederación Católica de Padres de Familia; Cáritas; la Editorial Católica (EDICA) y los diarios El Debate, Ya, La Verdad de Murcia, Ideal de Granada, Hoy de Badajoz y la agencia Logos; la Escuela de Periodismo del diario El Debate; la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC); el CEU; el grupo Tácito; etcétera.
En la actualidad, desarrolla una gran actividad en el campo educativo con el Colegio Universitario de San Pablo; tres universidades: Universidad CEU San Pablo, en Madrid; Universidad CEU Cardenal Herrera, en Valencia; y Universidad CEU Abat Oliba, en Barcelona. La Fundación Universitaria San Pablo–CEU tiene, además, centros educativos en Alicante, Barcelona, Elche (Alicante, Castellón, de la Plana, Elche, Madrid, Murcia, Valencia y Vigo. Igualmente importante es la labor del Congreso y las Jornadas Católicos y Vida Pública y los Congresos Internacionales de Víctimas del Terrorismo.
Quiero cerrar estas breves líneas de presentación de la ACdP con una reflexión que el propio Ángel Herrera Oria hacía pocos meses antes de su fallecimiento: “Esa minoría -los propagandistas- adoptaba en la vida pública un espíritu y una táctica nuevos; cierta intrepidez en sus campañas; nuevas técnicas de organización; singular actividad de movimientos; amplia comprensión de personas y de instituciones; colaboración con afines, sentido de unión y, sobre todo, ideas sociales y políticas muy claras y modernas bebidas en los documentos pontificios”.
Que los actuales y nuevos miembros de la ACdP sigan haciendo bueno este análisis de nuestro cofundador.
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